miércoles, 23 de marzo de 2011

LA EVOLUCIÓN Y EL CONCEPTO DE TIEMPO GEOLÓGICO EN EL NIÑO

Es habitual que los niños pasen horas frente al televisor o la computadora, estimulados por cantidad de información. Inevitablemente esto sucede, por más que docentes y padres nos empeñemos en seleccionar la programación y recomendar aquello que a nuestro criterio resulta más adecuado para la formación del bagaje cognitivo de los niños.
El alumno es bombardeado por diversos canales de comunicación que le proporcionan conocimientos supuestamente científicos, que sin embargo pueden ser poco congruentes entre sí (Pozo, 1996).
La escuela no debería considerarse la única fuente de información científica, sino servir para integrar o reinterpretar esas fuentes para permitir el uso discriminativo o reflexiva de las mismas.
Los niños poseen ideas sobre objetos y hechos que con frecuencia han sido hallados o investigados previamente y pueden haber sufrido ya diversos cambios. Cuando se encuentran con fenómenos nuevos, tratan de explicarlos en relación con las ideas antecedentes.
De esto surge la existencia de ideas previas (no necesariamente recibidas de la instrucción formal), por las cuales explican los conceptos o acontecimientos científicos. Los programas de televisión, los videos, internet, etc. son, sin duda, de donde el niño puede extraer infinidad de ideas que pueden servir de anclaje para conocimientos posteriores.
Las nociones obtenidas de esta manera generalmente se encuentran poco diferenciadas en el alumno, y muchas veces poseen importantes errores, que dificultan o impiden la construcción del saber científico. (Gil, 1986).
La evolución es un tema que presenta dificultades para que el alumno comprenda el proceso, ya que éste concepto viene unido a preconcepciones que son de gran peso a la hora de introducir nuevos conocimientos. Se constituye, entonces en un obstáculo, palabra introducida por Bachelard, (Fabre M., 1995), es aquello que obstruye, que es interior, que reside en el mismo pensamiento y que impide construir nuevos conocimientos. comprender los mecanismos que rigen el proceso evolutivo requiere de una ruptura epistemológica.
Para comprender la evolución es sumamente necesario que el niño construya el concepto de tiempo geológico, sin el cual no puede tener la exacta dimensión de los cambios que se produjeron en los organismos. Constituye el obstáculo epistemológico más importante.
El concepto de cambio es el primero que se relaciona con el de tiempo. para el niño, el tiempo no es mensurable. Piaget (1946), señala que para los niños, "el tiempo es discontinuo, así como local, puesto que cada tiempo se detiene con el movimiento. Por ejemplo, la edad sigue siendo la misma para los adultos que ya no crecen; una piedra tiene edad si crece, pero ya no tiene edad desde que deja de crecer".
Aristóteles en "La Física" formula su concepción de tiempo, al que considera inseparble del movimiento o del cambio. Sólo percibimos que el tiempo ha transcurrido cuando observamos que se ha producido un cambio. Al ser conscientes del antes y del después del cambio somos conscientes del tiempo.

¡QUÉ FÁCIL SERÍA SI PUDIERAMOS VERLO COMO EN ESTE VIDEO!

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